Presentación "Crónicas del Medio Siglo" de Neri Campos Pierri

por Jorge Pignataro.

Ante un público cercano a las doscientas personas, se presentó este viernes en el salón principal del Club Uruguay el libro “Crónicas del medio siglo”, recopilación de crónicas sobre diversos lugares, personajes y episodios del Salto de ayer, escritas por Neri Campos Pierri (“Toto”). Fue la presentación de un libro pero también el muy emotivo homenaje a su autor. Todas las instituciones que trabajaron para la concreción del libro tuvieron cada una un representante en la mesa principal: Enrique Roig hizo uso de la palabra en representación del Club Uruguay, Héctor Borrelli en nombre del Rotary Club, Rocío Menoni como integrante de la Asociación Marosa di Giorgio, y Leonardo Garet en representación del Taller Literario Horacio Quiroga. Antes de la parte oratoria, se exhibió en pantalla gigante una serie de testimonios sobre Toto Campos, dados por varias personas allegadas a él mediante las instituciones con las que colaboró solidariamente: centros CAIF, escuelas, instituciones de salud, etc. Estos testimonios forman parte de un homenaje que se le realizó hace algún tiempo, aún en vida.



Enrique Roig fue quien hizo uso de la palabra en primer lugar. Destacó que el libro es “una iniciativa que apoyamos por entero y desde un primer momento”. Recordó que el Por su parte el Esc. Borrelli comentó que Dr. Campos fue vicepresidente del Club hasta su fallecimiento. Agregó que “fue un hombre que vivió con una vocación de servicio total, dedicado a la comunidad, a ser solidario, a servir a todos, esa fue su vida”. Destacó asimismo haber trabajado veinte años junto a Toto en la directiva, “y en esos veinte años me sentí siempre respaldado por alguien que siempre decía que se puede, siempre se puede…”. Expresó además su “honor y orgullo de poner a disposición del pueblo de  Salto la obra de Toto”, y recordó que “la obra será totalmente en beneficio del Centro Esperanza, que nace con la adquisición de un bien frente al hospital”. “El Centro Esperanza es posible primero gracias a todos ustedes, y segundo porque tiene en la memoria institucional de nuestra institución parte de aquella obra que Toto inició. Es una obligación seguir luchando con el ejemplo de Toto”, concluyó.


Rocío Menoni: “desde la grandeza de la sencillez, un hombre bueno”

La maestra y escritora Rocío Menoni fue quien habló en nombre de La Aociación Marosa di Giorgio. Estas fueron sus palabras: “En el año 2006 nació en Salto el Grupo Amigos de Marosa. Desde su inicio estuvo Toto, trabajando animadamente por la cultura del departamento con el compromiso y el entusiasmo que  lo caracterizaba. Este año 2011, y a partir de aquel Grupo nació la Asociación Marosa di Giorgio, que cuenta ya con Personería Jurídica. Es una asociación Cultural que, desde su nombre, homenajea a Marosa y que tiene como objetivo fundamental hacer un aporte a la cultura de Salto.  Toto ya no estaba cuando se constituyó la Asociación, pero lo sentimos siempre parte de ella y por eso hemos querido que uno de los primeros Actos culturales que promoviera la Asociación Marosa di Giorgio fuera la presentación de estas Crónicas del medio siglo, libro que narra anécdotas de un Salto que ya no es y al que Toto le da vida y hacia el que nos trasporta en un ir y venir entre el ayer y el hoy en el paisaje cotidiano de su Salto, de nuestro Salto. Para la Asociación Marosa di Giorgio, así como para quienes compartimos con Toto las actividades en el  Taller Horacio Quiroga,  este es un momento de alegría, de profunda emoción. Este libro es  para todos nosotros un tributo a la amistad del compañero humilde, tierno, generoso, solidario, servicial. Es un homenaje que le hacemos a quien fue, desde la grandeza de la sencillez, un hombre bueno”.



Leonardo Garet: “Neri  Campos impuso un ideal de ser humano”

Leonardo Garet, como orientador del taller literario Horacio Quiroga, al que concurrió Campos hasta su fallecimiento, fue quien cerró la parte oratoria del acto. Expresó estas palabras: “He participado en innumerables presentaciones de libros, como autor y como presentador, pero nunca participé en una presentación donde al final del acto, que es la fiesta de nacimiento del libro, no se pudiera dar un abrazo al autor. Aquí ninguno de nosotros vino por el tema del libro, hubiéramos venido aunque se tratara de técnica odontológica, ninguno vino por los presentadores, ni por la entidad organizadora ni por los auspiciantes, aquí todos vinimos porque Neri Campos Pierri edificó con su vida un ideal de ser humano. Nosotros creemos que ese ideal es digno de ser imitado y es noble, y eso lo comprendemos, lo razonamos, lo proclamamos y lo practicamos muy poco”. Sobre el libro en particular dijo que  “se empezó a escribir cuando un niño correteaba de pantalón corto en calle Joaquín Suárez entre Uruguay y Brasil, a ese niño ya le decían Toto… también lo siguió escribiendo cuando iba a Montevideo en esos ómnibus en donde los equipajes había que ponerlos en el techo y cuando se llegaba a una portera bajaba uno de los pasajeros y corría hacia la estancia a buscar la llave… lo siguió escribiendo cuando recorría con su tío fondas de campaña vendiendo ganado. Y digo que lo escribía en ese tiempo porque el escritor, cuando vive un momento lo hace pensando en la perduración del mismo. El escritor vive pero también se mira vivir. Lo siguió escribiendo cuando un día llegó al taller y me dijo: ¿hay límite de edad?, entonces puedo venir. Y así, semanalmente recibimos su aporte de inteligencia, cultura, compromiso, bondad, entusiasmo. Cada vez que en el taller se proponía un tema, por ejemplo se estaba trabajando la estructura de un cuento, al encuentro siguiente venía Toto con una crónica; si estábamos tratando poesía, al encuentro siguiente venía Toto con una crónica. Sólo en una oportunidad transitó la literatura de creación, una vez se propuso hacer una obra de teatro en conjunto, y de forma colectiva trabajó para redactar una obra, y se reunió muchas veces para hacerlo. Infelizmente la obra no se concluyó…”. Garet subrayó el trabajo de dos integrantes del taller, Rocío Menoni y Myriam Albisu, que hicieron el trabajo de digitalizar los manuscritos que aportó la señora de Campos. También destacó la labor del Esc. Enrique Cesio para que la publicación del libro fuera posible: “Él fue el que inmediatamente encontró los contactos para que Rotary y Club Uruguay se hicieran cargo de la edición del libro. Pero también Enrique Cesio fue el encargado de poner sobre sus hombros la tarea de corrección, de cuidado del libro en su tránsito por la imprenta”. Finalizó su alocución expresando: “Neri Campos Pierri impuso en el imaginario colectivo de Salto un ideal de ser humano. Creo que es necesario que mantengamos ese recuerdo porque nos ennoblece y dulcifica la vida”.

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